Estoy vacía de ideas. No sé sobre qué escribir. Tal vez deba hablar sobre los errores que estoy cometiendo... aunque realmente no son errores para mi, solo experiencias que estoy viviendo de apoco. Pero prefiero hablar de lo mucho que me gusta estar sola. Me gusta aislarme cada tanto (ignorando lo aislada que me siento constantemente). Está bueno tomarse tiempo para uno mismo, recordar cosas, recordar lo que a uno le gusta, las cosas que nos importan... recordarnos lo que somos. Confieso que me siento más segura así, me siento más viva. Soy mas bien de esas personas que, sentadas en un rincón, contemplan la felicidad de los demás. Eso me hace feliz, me da felicidad a mi... muchos no lo entienden ni lo entenderán nunca.
Este es el comienzo de un nuevo año, pero yo todavía no siento esas palpitaciones y ganas de renovar todo en mi vida. Creo que tiro más para el lado de ''recomponer las cosas que están mal y conservar lo que está bien''. Pero mi cabeza está maquinando a mil por hora porque no se cómo van a ser las cosas este año y uno siempre le tiene miedo a lo desconocido. Opto por flotar y dejarme llevar, dejar que las cosas se den como se tengan que dar y esperar a ver qué pasa.
Este blog está prácticamente muerto... nadie lo puede leer, pero sé también que si hubiera oportunidad, nadie lo leería. Solo yo, y así soy, los problemas los causo y los resuelvo yo. Hablo conmigo misma, solo eso. Y no porque sea la mejor opción o así obtenga los mejores consejos y/o decisiones, sino porque tengo miedo a ser juzgada, a lo que piensen los demás, a que se alejen de mi por mi forma de pensar. Y creo que eso es negarse a ser humano, no querer ver mis defectos, o mejor dicho no querer que los demás vean mis defectos.
-Este texto solo lo puedo acompañar con LPDA, mi gran compañía de siempre-
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