Ella murió, ella desapareció de la superficie. Todos lloraban, absolutamente todos, hasta ÉL. Ella se le apareció, ella lo miró y le dijo mil cosas con la mirada. Él lloró aún más. Se le confezó, le declaró todo su amor, le dijo todo lo que realmente sentía, todo lo que la ama, todo lo que daría por ella, todo lo que daría porque reviviera. En un abrir y cerrar de ojos ella estaba realmente ahí, con él, acariciandolo. Se tomaron de la mano y comenzaron una vida juntos. Cada noche, se confiezan su amor, abrazados. Nunca se soltaron la mano, nunca dejaron que uno de ellos desvanezca.

by: Magalí.
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